Portada - Fotografía del altar. Siempre se mantuvo en el mismo lugar, en el centro de la mayor estancia excavada hasta ahora. (Fotografía: El País/Carlos Martínez)

Hallado en Extremadura gran edificio de la enigmática Tartessos con 2.500 años de antigüedad

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Con el nombre de Tartessos los antiguos griegos conocían a la que creían como primera civilización de Occidente. Una civilización que se desarrolló fundamentalmente, durante el Bronce tardío y la primera Edad del Hierro, en el triángulo formado por las actuales provincias españolas de Huelva, Sevilla y Cádiz, en la costa suroeste de la península Ibérica, aunque también se extendieron hasta la actual provincia de Badajoz. Los tartesios parece que desarrollaron una lengua y escritura distinta a la de sus pueblos vecinos y además, en sus últimas fases, manifestaron claras influencias culturales de egipcios y fenicios.

Sobre el origen de tan enigmática civilización ancestral se ha escrito mucho y, a pesar de ello, nada hay seguro todavía. Se ha llegado a decir que arribaron a la península con los  Pueblos del Mar o, incluso, que quizás fuesen pueblos indoeuropeos , precursores de la cultura celta, o gentes procedentes de las estepas al norte del  Cáucaso, o que podrían haber traído el  Neolítico y la agricultura desde Oriente Próximo.

Área aproximada de extensión e influencia de la civilización de Tartessos. (Té y kriptonita/GNU Free)

Área aproximada de extensión e influencia de la civilización de Tartessos. (Té y kriptonita/ GNU Free )

Desde su aparición en el Bronce tardío (1200-900 a. C) hasta su desaparición, ocurrida alrededor del año 500 a. C. pasaron de ser pequeños grupos o clanes a convertirse en poblados ubicados tras murallas que hacían gala de magníficas creaciones orfebres y que adoptaron técnicas como el torno de alfarero, la filigrana y granulado en orfebrería, el gusto por los modelos suntuarios orientales o la incineración para sus muertos.

Su economía estaba basada en la metalurgia y la exportación de oro, plata, cobre, estaño, hierro y plomo: el oro abundaba en los ríos del sur y el oeste peninsular,  la plata en Huelva y el curso alto del Guadalquivir, el cobre y el estaño lo obtenían del occidente peninsular y británico y, finalmente, la metalurgia del hierro debió ser introducida por los fenicios , que la conocían gracias a sus relaciones con los hititas.

Asimismo, las rutas comerciales fueron un factor clave para su economía. Sus barcos navegaban por el Atlántico hasta las actuales islas británicas y remontaban una buena parte del curso de los ríos Tartessos (Guadalquivir) y Anas ( Guadiana). Utilizaban asimismo rutas terrestres que llegaban al Tajo y a la Meseta Central . Por todas ellas circulaban los lingotes metálicos, de forma rectangular, que después se exportaban al Oriente Próximo a través de los mercaderes fenicios y griegos. A cambio de los metales, recibían joyas, ungüentos, aceite y vino, así como telas y otros productos manufacturados. Este trueque fue muy importante, ya que facilitó el intercambio de aspectos culturales y religiosos. La agricultura, la ganadería y la pesca fueron también muy importantes, especializándose en el cultivo de cereales, sin olvidar las huertas y los frutales.

Bronce tartésico conocido como «Bronce Carriazo», en el que aparece representada la diosa fenicia Astarté como diosa de las marismas y los esteros. Museo Arqueológico de Sevilla, España. (José Luiz Bernardes Ribeiro / CC BY-SA 3.0)

Bronce tartésico conocido como «Bronce Carriazo», en el que aparece representada la diosa fenicia Astarté como diosa de las marismas y los esteros. Museo Arqueológico de Sevilla, España. (José Luiz Bernardes Ribeiro /  CC BY-SA 3.0 )

Tartessos desapareció abruptamente de la historia. Una de las posibilidades es que fuera barrida por Cartago, por Gadir −metrópolis fenicia que podía ambicionar el control del comercio de los metales− o, quizá, por los pueblos de la meseta. Lo que sí es cierto es que, tras su desaparición, fue Cartago la que se convertiría en dueña absoluta del Mediterráneo.

Ahora, según informaciones publicadas por el diario español El País , arqueólogos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España, (CSIC) se hallan excavando en la comarca de Las Vegas del Guadiana , Badajoz, una gran construcción de hace 2.500 años de la que ya han recuperado puntas de lanza, vasijas, anzuelos, una insólita parrilla y hasta un gigantesco caldero de bronce.

La insólita parrilla de bronce que ha aparecido en una de las habitaciones de la colosal construcción descubierta en el yacimiento del Turuñuelo (Badajoz). (Fotografía: El País/Carlos Martínez)

La insólita parrilla de bronce que ha aparecido en una de las habitaciones de la colosal construcción descubierta en el yacimiento del Turuñuelo (Badajoz). ( Fotografía: El País/Carlos Martínez )

Es allí, en pleno yacimiento del Turuñuelo , donde se ubica la mayor edificación (algo más de una hectárea) de aquella época. Una construcción que también es la mejor conservada hasta ahora y en donde hace pocos días acaban de desenterrar una pieza metálica decorada en un extremo por dos palomas que flanquean una piel de toro: símbolos divinos típicos de la cultura tartésica.

Nuestra Misión

Ancient Origins pretende descubrir e investigar lo que creemos representa la parte más importante de los conocimientos que podemos lograr como seres humanos: nuestros orígenes.

Si bien hay quien podría pensar que poseemos ya un conocimiento profundo sobre el tema, pensamos que aún existen infinidad de enigmas y misterios que necesitan ser estudiados.

Por lo tanto, alentamos a una comunidad abierta dedicada a la investigación, la comprensión y explicación de los orígenes de la vida de nuestra especie en el planeta Tierra: organizamos, apoyamos y también financiamos los esfuerzos que van en esta dirección.

Nuestro objetivo es ir más allá de las teorías, y presentando una evaluación precisa de la investigación actual, resaltamos y ofrecemos puntos de vista alternativos a las declaraciones de la ciencia y arqueología convencionales.

Embárcate con nosotros en un viaje para explorar civilizaciones perdidas en el tiempo, antiguos lugares y hallazgos y misterios científicos inexplicables, mientras reconstruimos conjuntamente la historia de nuestros orígenes.

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