Portada - Figura de un arquero alado representación del dios Assur, considerado una versión tardía de Enlil. Sentado y superpuesto a un disco solar, el símbolo cuneiforme básico de Enlil. (Public Domain)

El temible Enlil: señor del viento y las tormentas de la mitología sumeria

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La mitología sumeria es, sin lugar a dudas, una de las más ancestrales, apasionantes y misteriosas del mundo. Tal fue su importancia que influyó en toda la mitología mesopotámica, sobreviviendo en los mitos y creencias de Hurritas, Acadios, Babilonios, Asirios y otras civilizaciones. De hecho los dioses sumerios, acadios y babilonios eran los mismos, a excepción del supremo de estos últimos. De entre todos ellos, uno de los más destacados fue Enlil, dios del cielo, el viento, las tempestades y la respiración.

Los sumerios imaginaban el universo como una cúpula cerrada rodeada por un mar de agua salada. Por debajo de la capa terrestre, que formaba la base de la cúpula, existía un inframundo y un océano de agua dulce llamado  Kur. El firmamento de la cúpula estaba regido por el dios An y la tierra, a su vez, por Ki. Enlil, era hijo de An y de Ki, a quienes separó al nacer, provocando con ello la separación física del cielo y la tierra.

Representación gráfica de la cosmología sumeria. (Public Domain)

Representación gráfica de la cosmología sumeria. ( Public Domain )

Enlil en los mitos sumerios y acadios

Enlil, Anu y Enki  forman la trinidad suprema del panteón sumerio. Enlil, que aparece protagonizando numerosos relatos mitológicos, era de carácter voluble: sentía y actuaba. Sobre todo actuaba en el ámbito de la creación, siendo además, el guardián de las Tablas del Destino , donde se encontraban decretados los destinos de todo lo existente. De esta forma, en el poema sumerio conocido como Creación de la Azada se cuenta cómo, tras separar el cielo de la tierra, Enlil creó la azada, golpeó el suelo con ella y de la brecha abierta en la tierra brotaron los hombres.

Posteriormente los acadios , en su Poema de Atrahasis , narran cómo Enlil intentó destruir a la humanidad en tres oportunidades distintas, molesto por sus ruidosas costumbres. En el último de dichos intentos Enlil arrasa la Tierra con un diluvio, pero la humanidad consigue salvarse gracias a la intervención del medio hermano de Enlil, Enki, que ordena al héroe Atrahasis la construcción de un barco enorme en el que deberá cargar semillas y animales. Es entonces cuando Enlil inunda la Tierra abriendo las compuertas del cielo. Pero los demás dioses reprenden a Enlil, ya que necesitaban de los sacrificios y ofrendas realizados por los humanos para alimentarse. Cuando las aguas se retiran, Atrahasis ofrece un nuevo sacrificio a los dioses, que lo reciben hambrientos. Finalmente, Enki solicita a la diosa madre la creación de nuevos seres humanos.

Tablilla cuneiforme en la que se narra el Poema de Atrahasis. (Siglo XVII a. C.) Museo Británico de Londres, Inglaterra. (Public Domain)

Tablilla cuneiforme en la que se encuentra escrito el Poema de Atrahasis. (Siglo XVII a. C.) Museo Británico de Londres, Inglaterra. ( Public Domain )

Enlil tenía además una esposa: Ninlil, la Señora del Aire . Pero también gozó de la compañía de varias concubinas así como de otras parejas ocasionales. Sus relaciones con Ninlil fueron objeto de un relato mitológico novelado: el Mito de Enlil y Ninlil . Según este relato, Enlil −que pasó una temporada en el inframundo− fecundó a Ninlil en varias ocasiones −un tanto pintorescas y bajo diversas apariencias−, engendrando primero a la diosa Nanna (La Luna) y luego a  Meslamta y a  Ninazu, otras dos divinidades que sustituirían a su padre en el inframundo.

Etimología y orígenes del nombre Enlil

Los expertos han propuesto dos posibles orígenes para el nombre Enlil:

Una primera corriente defiende que proviene del sumerio (EN.LÍL, de EN = "Señor + LÍL = "Tormenta" o "Viento ), por lo que su nombre significaría literalmente, "Señor de la tormenta" o "Señor del viento" o "dios del viento". Sin embargo, esta etimología ha planteado unos de los más serios rompecabezas teogónicos sumerios, ya que en este caso “aire” se entendería como una realidad cosmológica y no directamente atmosférica. Por tanto, Enlil vendría a personificar la sutileza pura, el aliento al ser respirado, la brisa al acariciar el rostro, el viento al mover las ramas y el huracán al arrancar los árboles.

La otra opción, mucho más reciente y moderna, indicaría una sumerización de la raíz semita  il (Dios), la misma que da origen a los términos  El y Alá, significando así  Dios Señor .

Figura votiva de un hombre en actitud de veneración, del 2700 a. C. – 2600 a. C., época en la que Enlil era considerado el dios principal. Hallada en las ruinas del “templo cuadrado” de Eshnunna (actual Tell Asmar); alabastro, caracolas, caliza negra y betún. Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, Estados Unidos. (Rosemaniakos from Bejing/CC BY-SA 2.0)

Figura votiva de un hombre en actitud de veneración, del 2700 a. C. – 2600 a. C., época en la que Enlil era considerado el dios principal. Hallada en las ruinas del “templo cuadrado” de Eshnunna (actual Tell Asmar); alabastro, caracolas, caliza negra y betún. Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, Estados Unidos. (Rosemaniakos from Bejing/ CC BY-SA 2.0 )

Nuestra Misión

Ancient Origins pretende descubrir e investigar lo que creemos representa la parte más importante de los conocimientos que podemos lograr como seres humanos: nuestros orígenes.

Si bien hay quien podría pensar que poseemos ya un conocimiento profundo sobre el tema, pensamos que aún existen infinidad de enigmas y misterios que necesitan ser estudiados.

Por lo tanto, alentamos a una comunidad abierta dedicada a la investigación, la comprensión y explicación de los orígenes de la vida de nuestra especie en el planeta Tierra: organizamos, apoyamos y también financiamos los esfuerzos que van en esta dirección.

Nuestro objetivo es ir más allá de las teorías, y presentando una evaluación precisa de la investigación actual, resaltamos y ofrecemos puntos de vista alternativos a las declaraciones de la ciencia y arqueología convencionales.

Embárcate con nosotros en un viaje para explorar civilizaciones perdidas en el tiempo, antiguos lugares y hallazgos y misterios científicos inexplicables, mientras reconstruimos conjuntamente la historia de nuestros orígenes.

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