Portada-Fotografía de Portada: Detalle de una reproducción de uno de los murales del complejo Tepantitla de Teotihuacán, en el que se puede observar a un jugador de Pelota. (Wikimedia Commons)

Ulama, el Juego de Pelota Mesoamericano: Deporte Mortal de la Antigua América

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Aro de piedra del juego de pelota de Chichen Itzá (Wikimedia Commons)

Aro de piedra del juego de pelota de Chichen Itzá ( Wikimedia Commons )

La gran pelota de goma podría pesar entre tres y ocho libras (1,5-3,5 Kg) y tenía un diámetro de entre 25 y 37 centímetros (10 a 12 pulgadas). Es decir, semejante a un balón de baloncesto pero mucho más maciza en su interior por lo que pesaba mucho más. A causa de esto, podía infligir daños graves y en caso de golpear a alguien en el lugar incorrecto con bastante fuerza, podía, incluso, matarlo. Debido a estos peligros, los jugadores comenzaron a llevar, finalmente, equipo de protección. Su estilo fue variando con el paso del tiempo y dependiendo de las necesidades del momento, pero lo más común es que llevasen tocados o cascos para protegerse las cabezas, acolchadas almohadillas de algodón cubriendo codos y rodillas y cinturones de piedra, conocidos como "yugos," alrededor de la cintura o el pecho. Estos yugos eran usados para golpear y pasar la pelota y estaban minuciosamente decorados.

Estatuilla de un jugador de pelota luciendo gruesa ropa acolchada (Wikimedia Commons)

Estatuilla de un jugador de pelota luciendo gruesa ropa acolchada ( Wikimedia Commons )

El Juego de pelota Mesoamericano tiene su origen en el cosmos y en las creencias religiosas de los pueblos prehispánicos. La interpretación más común ve la pelota y su movimiento en la cancha como un paralelismo del movimiento de los cuerpos celestes en el cielo. El juego fue visto como una batalla del sol contra la luna y las estrellas que representaban el principio de ligereza y oscuridad. Si un partido en particular tenía significado religioso, el equipo vencido podía ser sacrificado. En ilustraciones de libros precolombinos como el Códice Borgia y también sobre los frisos tallados en piedra que decoran las paredes de las canchas de Chichén Itzá y El Tajín, está representada, claramente, la decapitación de un capitán por el capitán del otro equipo o por un sacerdote. El sacrificio de los jugadores de pelota estaba íntimamente relacionado con el ciclo celeste del sol y la luna, tanto para mayas como para aztecas. Uno de los episodios más importantes del Popol Vuh (el mito de creación maya) menciona dos "equipos" de importantes dioses mayas que descienden al Inframundo para competir con Uno-Muerte y Siete-Muertes, los dos principales dioses del Inframundo, siendo luego matados y transformados en cuerpos celestes. El sacrificio de los miembros del equipo perdedor en el juego de pelota constituía una nueva afirmación de todo esto para los Mayas así como la constatación de la existencia de un pacto con el Inframundo que permitiría al sol y la luna elevarse cada día mientras se sucediesen los sacrificios.

Escultura en relieve de la Gran Cancha de Juego de Pelota de Chichén Itzá, mostrando a un jugador de pelota decapitado. (Wikimedia Commons)

Escultura en relieve de la Gran Cancha de Juego de Pelota de Chichén Itzá, mostrando a un jugador de pelota decapitado. ( Wikimedia Commons )

Cuando los españoles llegaron a México central en el siglo XVI, sacerdotes y  conquistadores anotaron por escrito sus impresiones acerca del juego. Destacaron que para los aztecas existía una fuerte conexión entre el juego de pelota y las decapitaciones. A Hernán Cortés se le atribuye un mapa de Tenochtitlán en el que aparece la cancha de pelota marcada como "Tzompantli" (palabra azteca que quiere decir "hilera de cráneos"). En esta cancha concreta fueron encontrados  miles de cráneos. Los españoles prohibieron el juego debido a sus connotaciones paganas, terminando así con la tradición milenaria de este deporte. En la actualidad, los habitantes de México todavía juegan una variante del juego que sus antepasados una vez practicaron. Conocido como Ulama, se trata de un juego practicado en algunas comunidades del estado mexicano de Sinaloa. Así, el Ulama de Brazo se juega al norte de Sinaloa. En él se enfrentan dos equipos de tres jugadores y, en lugar de con sus caderas, golpean la pelota con sus antebrazos, que están protegidos con diferentes rellenos acolchados. El Ulama de Cadera se practica al sur de Sinaloa. Allí los equipos tienden a formarse con cinco o más jugadores y, en este caso, las tradicionales caderas son las que se usan para mover la pelota. Otra versión diferente del juego es el Ulama de Palo. Aquí los jugadores manejan una raqueta de madera. Este peculiar juego era una reliquia del pasado hasta que fue recuperado en la década de 1980.

Nuestra Misión

Ancient Origins pretende descubrir e investigar lo que creemos representa la parte más importante de los conocimientos que podemos lograr como seres humanos: nuestros orígenes.

Si bien hay quien podría pensar que poseemos ya un conocimiento profundo sobre el tema, pensamos que aún existen infinidad de enigmas y misterios que necesitan ser estudiados.

Por lo tanto, alentamos a una comunidad abierta dedicada a la investigación, la comprensión y explicación de los orígenes de la vida de nuestra especie en el planeta Tierra: organizamos, apoyamos y también financiamos los esfuerzos que van en esta dirección.

Nuestro objetivo es ir más allá de las teorías, y presentando una evaluación precisa de la investigación actual, resaltamos y ofrecemos puntos de vista alternativos a las declaraciones de la ciencia y arqueología convencionales.

Embárcate con nosotros en un viaje para explorar civilizaciones perdidas en el tiempo, antiguos lugares y hallazgos y misterios científicos inexplicables, mientras reconstruimos conjuntamente la historia de nuestros orígenes.

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