Portada - ‘El harén’, óleo de Gustave Boulanger

Lugares prohibidos: vida en el interior de un harén

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En el Islam, se hacía especial hincapié en el estado de reclusión de las mujeres, y toda intromisión ilegal en dicha privacidad era considerada “haram”, que significa “prohibido”. Un harén musulmán incluía a las mujeres con las cuales el cabeza de familia mantenía relaciones íntimas, pero también a sus hijos y otros parientes de sexo femenino.

La palabra harén también designaba a los aposentos de las mujeres, como contraposición al selamlik de los hombres. Por su parte el ‘zenana’, que significa “perteneciente a las mujeres”, era la parte del hogar asignada a las mujeres en una familia musulmana o hindú del sur de Asia. El término “harén” serviría por norma general únicamente para designar a harenes musulmanes. Sin embargo, la palabra se utiliza por extensión para referirse asimismo a otras antiguas comunidades orientales en las que se permitía la poligamia.

El harén otomano

En el imperio otomano, la función del harén era la de educar a las futuras esposas de aristócratas y miembros de la familia real. Se enseñaba específicamente a estas mujeres a comportarse en público como esposas del rey (o de otro personaje de la realeza o nobleza).

‘Mujer del harén con un abanico de avestruz’ (1892), acuarela de Louis-Robert de Cuvillon. (Public Domain)

‘Mujer del harén con un abanico de avestruz’ (1892), acuarela de Louis-Robert de Cuvillon. (Public Domain )  

El harén imperial del sultán otomano era también llamado “serrallo” en Occidente. Albergaba varias docenas de mujeres, entre ellas las esposas del sultán, su madre e hijas, y otros parientes de sexo femenino, además de eunucos y esclavas. Las muchachas esclavas eran sirvientes que atendían las necesidades de las mujeres mencionadas anteriormente.

En períodos posteriores, los hijos del sultán también vivían en el harén hasta la edad de 12 años. A partir de esta edad sólo se les permitía mostrarse en público y acceder a las zonas administrativas del palacio.

En cierto modo, el harén de Topkapi lo constituían los aposentos privados del sultán y su familia, apartados del resto del complejo palacial. Hubo asimismo mujeres del harén otomano que desempeñaron un papel político muy importante en la historia del imperio. Entre estas mujeres estaban las esposas, madres y hermanas de los sultanes que gozaban de su favor. Por esta razón, se decía del Imperio otomano que era gobernado desde el harén.

Un muy buen ejemplo de esta situación es el caso de Hurrem Sultán. Fue esposa del sultán Solimán el Magnífico y madre de Selim II. A día de hoy está considerada la mujer más poderosa de la historia del Imperio otomano.

Retrato de Roxelana (Hurrem Sultán) titulado ‘Rossa Solymannı Vxor.’ (Public Domain)

Retrato de Roxelana (Hurrem Sultán) titulado ‘Rossa Solymannı Vxor.’ ( Public Domain )

Ha habido también sultanes que no respetaban a las mujeres del harén. Por ejemplo, el sultán Ibrahim el Loco, que reinó en el Imperio otomano desde el año 1640 hasta el 1648. Se cuenta de él que ahogó a 280 de las concubinas de su harén en el Bósforo. Turhan Hatice, una muchacha ucraniana capturada por los tártaros que fue vendida como esclava, fue una de las pocas concubinas que sobrevivió al reinado del sultán loco.

Otras características de un harén

El harén no era un lugar exclusivo para mujeres. Los niños también nacían y crecían en el interior del harén. Asimismo, los harenes disponían de mercados, bazares, zonas de recreo, cocinas, lavanderías, baños y escuelas. En los harenes también existía la jerarquía. Estaban dirigidos por las esposas del sultán y otras mujeres de su familia, mientras que las concubinas pertenecían a una categoría inferior. Además de las esposas y concubinas, también formaban parte del harén toda una serie de familiares de sexo femenino del sultán: su madre, madrastras, tías, abuelas, hermanas, hermanastras, hijas, otras mujeres emparentadas con el sultán y además damas de compañía, doncellas, sirvientas, cocineras, guardias (eunucos) y otras empleadas de sexo femenino.

‘La fuente del harén’ (1875), óleo de Frederick Arthur Bridgman. (Public Domain)

‘La fuente del harén’ (1875), óleo de Frederick Arthur Bridgman. ( Public Domain )

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