Portada-Recreación artística del choque de un meteorito contra La Tierra. (Don Davis/Public Domain)

Viaje submarino al cráter del meteorito que aniquiló a los dinosaurios

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Hace alrededor de 65 millones de años se produjo una extinción masiva de dinosaurios. Además, el plancton, la base de la cadena alimenticia del océano, se vio muy afectado. Muchas familias de braquiópodos y esponjas de mar desaparecieron y los restantes ammonites de concha dura se esfumaron. Asimismo, se redujo una gran diversidad de tiburones y desapareció la mayor parte de la vegetación. En resumen: más de la mitad de las especies animales y vegetales que poblaban nuestro planeta fue eliminada.

¿Cuáles fueron las causas de tan masiva extinción? Los científicos todavía no han encontrado una respuesta concreta y, de hecho, se dividen en torno a dos hipótesis: el impacto extraterrestre de un cometa/meteorito o un período de gran actividad volcánica.

La hipótesis del impacto extraterrestre se debe al descubrimiento de un estrato de roca que se encuentra en todo el planeta, –tanto en mares como en tierra-, datado justo en la época de la extinción, y que es rico en iridio: un metal raro en la Tierra pero que se encuentra en los meteoritos en una concentración similar a la descubierta. Por tanto, los defensores de dicha hipótesis afirman que el iridio se esparció por todo el planeta tras el impacto de un cometa o meteorito.

Esqueleto fósil de Tyrannosaurus rex expuesto en el Museo Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsoniano de Washington DC. (Public Domain)

Esqueleto fósil de Tyrannosaurus rex expuesto en el Museo Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsoniano de Washington DC. ( Public Domain )

A través de numerosos estudios geológicos realizados desde la década de 1960, se pudo localizar un  cráter en Chicxulub , al noroeste de la  península de Yucatán , con un diámetro de unos 180 km. Un cráter con una antigüedad, precisamente, de 65 millones de años.

Ahora, durante estos primeros días de abril, arrancará in situ , el proyecto desarrollado por el European Consortium for Ocean Research Drilling  (Consorcio Europeo para la Investigación Oceánica de Perforación - ECORD). Un proyecto que pretende desentrañar cómo desaparecieron los dinosaurios y de qué forma se recuperó la vida cuando un meteorito de 14 kilómetros de diámetro impactó contra la Tierra.

Tal y como informa el diario español El Mundo , mediante este proyecto -que cuenta con un presupuesto de 10 millones de dólares y precisará de dos meses de trabajos sobre el terreno-, se explorará por primera vez la mitad del cráter sumergida en el Golfo de México hasta una profundidad de 1.500 metros.

 Imagen del relieve de la península de Yucatán, México, donde aparecen indicios, sutiles pero inequívocos del cráter de impacto de Chicxulub. La topografía de radar ha revelado que el anillo exterior del cráter tiene 180 kilómetros de diámetro. (Public Domain)

 Imagen del relieve de la península de Yucatán, México, donde aparecen indicios, sutiles pero inequívocos del cráter de impacto de Chicxulub. La topografía de radar ha revelado que el anillo exterior del cráter tiene 180 kilómetros de diámetro. ( Public Domain )

Una investigación que podrá llevarse a cabo gracias a un barco muy especial, el Myrtle, que se asemeja en mucho a una plataforma petrolífera: sus tres gigantescas patas le permitirán fijarse al fondo marino para evitar el vaivén de las olas y asegurar que en los laboratorios de que dispone se pueda trabajar con absoluta seguridad.

Primera etapa

Durante la primera etapa del proyecto se perforarán 600 metros de sedimentos hasta poder llegar a la roca. Capa a capa, los investigadores irán descubriendo restos cada vez más antiguos y ancestrales.

«En el Ártico tenemos que usar tres barcos: dos rompehielos para mantener la zona libre de hielo mientras el barco que se encarga de la perforación recoge las muestras; aquí puede haber otros problemas como los huracanes», ha explicado a El Mundo Alan Stevenson, jefe del grupo de ingenieros que llevará a cabo las extracciones, refiriéndose a los posibles problemas con que pueden encontrarse en esta nueva aventura.

El Myrtle, un barco muy especial que se asemeja a una plataforma petrolífera. (Fotografía: El Mundo/D.SMITH/ECORD/IODP)

El Myrtle, un barco muy especial que se asemeja a una plataforma petrolífera. ( Fotografía: El Mundo/D.SMITH/ECORD/IODP )

El proyecto está liderado por un equipo multidisciplinar de investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México , en colaboración con la  Universidad de Austin  (Estados Unidos), y el Imperial College de Londres  y el British Geological Survey , ambos del Reino Unido. Además, también participarán en los diversos estudios científicos españoles procedentes de la Universidad Complutense de Madrid y tres paleontólogos del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza , que estudiarán los fósiles microscópicos que se encuentren en la primera perforación submarina.

Nuestra Misión

Ancient Origins pretende descubrir e investigar lo que creemos representa la parte más importante de los conocimientos que podemos lograr como seres humanos: nuestros orígenes.

Si bien hay quien podría pensar que poseemos ya un conocimiento profundo sobre el tema, pensamos que aún existen infinidad de enigmas y misterios que necesitan ser estudiados.

Por lo tanto, alentamos a una comunidad abierta dedicada a la investigación, la comprensión y explicación de los orígenes de la vida de nuestra especie en el planeta Tierra: organizamos, apoyamos y también financiamos los esfuerzos que van en esta dirección.

Nuestro objetivo es ir más allá de las teorías, y presentando una evaluación precisa de la investigación actual, resaltamos y ofrecemos puntos de vista alternativos a las declaraciones de la ciencia y arqueología convencionales.

Embárcate con nosotros en un viaje para explorar civilizaciones perdidas en el tiempo, antiguos lugares y hallazgos y misterios científicos inexplicables, mientras reconstruimos conjuntamente la historia de nuestros orígenes.

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