Portada-Vista lateral de la Gran Esfinge de Guiza. (Flickr)

La Gran Esfinge, ¿vestigio de la Atlántida?

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La Gran Esfinge de Guiza es uno de los monumentos emblemáticos de la civilización egipcia. Con su mirada milenaria que contempla, cargada de misterio, el sol naciente en el horizonte, la Esfinge ha atraído a todos los viajeros que han visitado Egipto y han osado clavar sus ojos en los de la eterna reina del desierto.

Orígenes y Características

Se trata de una escultura colosal ubicada sobre la ribera occidental del río Nilo, en la meseta de Guiza , unos 20 kilómetros al sudoeste del centro de la capital egipcia. Tal y como sucede con las pirámides de Guiza, la esfinge no presenta ninguna inscripción que identifique a su constructor. Pese a ello, los expertos estiman que fue esculpida en el siglo XXVI a. C. durante  el reinado del faraón Kefrén (2520-2494 a.C.), perteneciente a la IV dinastía egipcia . Dicha datación se argumenta, principalmente, en base a su proximidad con la Pirámide de Kefrén , lo que fue razón suficiente para asociar su construcción a la figura de este faraón, e incluso a la idea de que el rostro de la esfinge es el del propio Kefren. Debido a las escasas pruebas en este sentido, la identificación de su constructor y periodo de construcción siguen siendo aún a día de hoy objeto de encendidos debates.

La esfinge se realizó esculpiendo un saliente calcáreo que quizá ya había sido moldeado groseramente por la acción del viento. Es decir, se obtuvo de igual forma que una escultura ordinaria: tallando la roca en bruto, pero a una escala descomunal. Posteriormente se la identificó con el dios  Harmakhis, o mejor dicho: con una divinidad sincrética que reunía en sí la triple forma de la divinidad solar durante su recorrido diurno: Jepri por la mañana, Ra al mediodía y  Atum por la tarde. Sus estratos calizos inferiores se descomponen fácilmente con la humedad del ambiente, pero la arena arrastrada por los vientos del desierto cubrió su cuerpo periódicamente, protegiéndola de la erosión durante milenios y ocultándola por completo según las épocas.

Fotografía de autor desconocido fechada en 1872 (Flickr)

Fotografía de autor desconocido fechada en 1872 ( Flickr)

Con una envergadura de alrededor de 20 metros y una longitud de 57, su rostro supera los 5 metros de altura. Para hacernos una idea, pensemos que desde la base de la estatua hasta la punta superior de su cabeza tiene la altura de un edificio de cinco pisos, mientras que su longitud, desde el extremo de las patas delanteras hasta lo que pudiera ser el comienzo del rabo, equivale al ancho de un campo de fútbol. Originalmente, estaba pintada en vivos colores: el cuerpo y la cara de rojo y el  nemes que cubría la cabeza con rayas amarillas y azules. Constituye la representación del faraón, dotándolo de la fuerza de un león y de la inteligencia humana. La Gran Esfinge fue la primera esfinge escogida como guardián de una tumba real, emplazándose junto a las grandes avenidas que sirvieron para abastecer los materiales necesarios para la construcción del complejo funerario.

Las gentes del lugar la llamaban  Abu el-Hol  ('Padre del Terror), un término derivado de la expresión copta  bel-hit, que se aplica a quien manifiesta su inteligencia a través de los ojos y que se traduce por la denominación egipcia  hu o ju, que significa 'el guardián' o 'vigilante'. Debido a su deterioro, resulta difícil determinar con precisión qué representa, ni con qué fin fue levantada. No sabemos qué clase de rostro tenía originalmente, ni si representaba a un ser alado. Resulta imposible averiguar el número de obreros que trabajaron en su construcción ni que tiempo les llevó. Tampoco se han encontrado textos de la antigüedad que puedan ayudar a descifrar sus misterios.

Durante un tiempo se dijo que su nariz había sido destruida por un cañonazo del ejército de Napoleón, pero se comprobó que esta historia era falsa tras encontrarse unos dibujos que un explorador realizó antes de que Napoleón naciera y en los que ya aparece sin nariz. Aún se desconocen los motivos de su desaparición. 

Nuestra Misión

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Si bien hay quien podría pensar que poseemos ya un conocimiento profundo sobre el tema, pensamos que aún existen infinidad de enigmas y misterios que necesitan ser estudiados.

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Nuestro objetivo es ir más allá de las teorías, y presentando una evaluación precisa de la investigación actual, resaltamos y ofrecemos puntos de vista alternativos a las declaraciones de la ciencia y arqueología convencionales.

Embárcate con nosotros en un viaje para explorar civilizaciones perdidas en el tiempo, antiguos lugares y hallazgos y misterios científicos inexplicables, mientras reconstruimos conjuntamente la historia de nuestros orígenes.

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