Portada - Legión de figuritas sirvientes funerarias (shabtis) pertenecientes a Neferibreheb. Egipto, en torno al 500 a. C., Museo del Louvre-Lens (CC BY 2.0)

Los shabtis del antiguo Egipto: estatuillas funerarias que asistían al difunto y salvaban vidas

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Los shabtis [conocidos también como ‘ushebtis’  (estatuillas funerarias de la Dinastía XXI en adelante) o ‘shauabtis’ (hechas en Tebas durante el Imperio Nuevo)] eran figuritas funerarias utilizadas por los antiguos egipcios. Existen diferentes hipótesis sobre el origen de la palabra. Por ejemplo, algunos expertos han propuesto que este nombre procede de la palabra ‘sha’, que significa ‘mandar’, mientras que otros han sugerido la raíz ‘swb’, que significa ‘palo’ como origen de su nombre. Estas figuritas eran depositadas en tumbas como ajuar funerario, y se cree que su función era la de asistir al difunto en el más allá. Los shabtis tenían forma humana o de momia, y podían estar hechos de materiales diversos, como fayenza, arcilla, o incluso cera. Los shabtis fueron empleados a lo largo de diferentes períodos de la historia del antiguo Egipto, empezando quizás desde el final del Primer Período Intermedio y el principio del Imperio Medio. Actualmente podemos ver shabtis en las colecciones de numerosos museos de todo el mundo.

Antiguos shabtis egipcios expuestos en el Museo del Louvre, París. (CC BY-SA 2.5)

Antiguos shabtis egipcios expuestos en el Museo del Louvre, París. ( CC BY-SA 2.5 )

Estatuillas que salvaban vidas

En los períodos Predinástico y Arcaico de Egipto se han observado evidencias de sacrificios humanos como práctica funeraria. Parece que en aquella época los sirvientes eran sacrificados para que pudiesen acompañar a sus amos al más allá. Esta práctica no duró mucho sin embargo, ya que se hizo evidente que era tanto innecesaria como un despilfarro. En lugar de sacrificar a sus sirvientes los aristócratas decidieron entonces representarlos simbólicamente, por ejemplo en pinturas o relieves en la tumba, a fin de que pudieran servir al difunto en el más allá.

La práctica de representar simbólicamente a los sirvientes en pinturas fue sustituida más tarde por el uso de figuritas, es decir, shabtis. Algunos de los shabtis más antiguos conocidos fueron descubiertos en el complejo funerario de Nebhepetra Mentuhotep II (rey de la Dinastía XI considerado el primer faraón del Imperio Medio), situado en Deir el-Bahri, antigua Tebas. Estas figuritas tenían forma humana, y estaban hechas de barro o cera. Se encontraban envueltas en lino y eran depositadas en pequeños ataúdes como si se tratara de auténticas momias. Aunque estos shabtis no tenían inscripciones con hechizos mágicos como los de épocas posteriores, es probable que su función fuese la misma, o al menos una muy similar.  

Shabtis expuestos en el Museo del Louvre, París. (CC BY-SA 3.0)

Shabtis expuestos en el Museo del Louvre, París. ( CC BY-SA 3.0 )

Por otro lado, los shabtis más antiguos a menudo iban equipados con minúsculas herramientas, que servirían supuestamente para ayudarles a realizar la tarea a la que estarían destinados en el más allá. Entre estos accesorios se han hallado cestas, azadas y azadones. De estas herramientas en miniatura podemos deducir que los shabtis deberían llevar a cabo labores agrícolas para sus amos en el más allá.  Aparte de eso, otras tareas realizadas por los shabtis eran cocer pan, elaborar cerveza, construir, etc. Más adelante, los shabtis eran inscritos con un hechizo mágico que supuestamente les dotaría de vida.

Materiales tradicionales

Los materiales empleados para fabricar los shabtis también cambiaron con el paso del tiempo. Como hemos mencionado en el párrafo anterior, las primeras figuritas estaban hechas de barro o cera. A lo largo de los siglos se empezaron a utilizar materiales más durables. En el Imperio Medio, por ejemplo, los shabtis eran a menudo de piedra, mientras que en el Imperio Nuevo la fayenza se convirtió en un material habitual. Otros materiales utilizados para fabricar shabtis fueron la madera y la terracota, la primera a principios del Imperio Medio, la última más común en el Imperio Nuevo.

Shabti de Seti I expuesto en el Louvre (CC BY-NC-SA 2.0)

Shabti de Seti I expuesto en el Louvre ( CC BY-NC-SA 2.0 )

Además, el número de shabtis que acompañaban al difunto varió según el período. Durante la Dinastía XVIII, por ejemplo, lo habitual es que únicamente un shabti sirviera a cada difunto. Este número se incrementó a varios shabtis en la siguiente dinastía. Para la época del Tercer Período Intermedio, algunos difuntos eran enterrados hasta con 360 shabtis, uno para cada día del año. La cosa no quedaba ahí, ya que en el inicio de este período había también un tipo especial de shabtis, los shabtis ‘supervisores’. Estas estatuillas eran representadas con una mano a un lado y la otra empuñando un látigo. Al estar a cargo de diez shabtis, un enterramiento con 360 shabtis ‘obreros’ requería 36 shabtis supervisores. Más tarde, en el Período Tardío, se seguía enterrando a los difuntos con un gran número de shabtis, aunque los shabtis ‘supervisores’ ya habían caído en el olvido para esta época, desapareciendo para siempre de las tumbas.

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